Principales representantes y postulados de la Escuela Positivista
La escuela positivista fue consecuencia del auge alcanzado por las ciencias naturales en los estudios filosóficos del siglo XIX, se hizo sentir en todas las disciplinas incluyendo al derecho, la psiquiatría, la criminología y la psicología. El positivismo es una postura filosófica que tuvo un impacto y por ello una influencia
enorme en el campo de lo
científico y por supuesto la búsqueda del conocimiento comprobable y válido
también hizo eco, como se señaló anteriormente, en la criminología, el derecho
penal y la política criminal; así lo indica Elbert (2001). El positivismo está
estrechamente ligado a la búsqueda metódica sustentada en lo experimental,
rechazando nociones religiosas, morales, apriorísticas o conceptos abstractos,
universales o absolutos, lo que no fuese demostrable materialmente, por vía de
experimentación reproducible, no podía ser científico. El positivismo se
expandió exitosamente, como un pensamiento progresista, revolucionario, capaz
de sacar al mundo del atraso y del oscurantismo religioso o supersticioso de
los siglos precedentes. El hombre y la ciencia serían artífices de todas las
explicaciones y los descubrimientos, capaces de superar todas las enfermedades,
los obstáculos sociales y hasta la propia naturaleza, el Positivismo no niega
la existencia de lo absoluto o metafísico, pero tampoco se ocupa del problema,
limitándose al estudio de lo real. Por ello los positivistas negaron carácter
científico a las disciplinas filosóficas propiamente dichas. Augusto Comte
(1798-1857) es considerado el padre del positivismo a partir de él justamente
se inicia el interés por clasificar las ciencias; Tres fueron los personajes
más representativos dentro de la escuela positiva: Lombroso, Ferri y Garófalo,
cuyos apuntes biográficos se incluyen en la unidad correspondiente a la
historia de la criminología, el positivismo criminológico ínsita el
comportamiento del individuo en la dinámica de causas y efectos que rige el
mundo natural o el mundo social: en una cadena de estímulos y respuestas,
determinantes internos (biológicos) o externos (sociales). En materia penal, la
Escuela Positiva se presenta igualmente corno la negación radical de la clásica,
pues pretende cambiar el criterio represivo hacer desaparecer su fundamentación
objetiva al dar preponderante estimación a la personalidad del delincuente, la
escuela positiva se inicia como una reacción a la escuela clásica. De origen
italiana, acusa a los clásicos de descuidar a la figura del delincuente por
realizar solo una conceptuación dogmática y lógica, puramente basada en el
derecho. Esta nueva visión provocó un cambio de método en el estudio del
delincuente, el medio, el delito y de las posibles soluciones que podían
aportar los avances científicos del momento, que tenían como base las ideas
evolucionistas. Ferri caracteriza el enfoque de la escuela positivista como: Ferri (1887), dice que La escuela positiva
consiste en lo siguiente: estudiar al delito, primero en su génesis natural, y
después en sus efectos jurídicos, para adaptar jurídicamente diversos remedios
a las varias causas que lo producen los que, en consecuencia, serán eficaces. En
el enfoque androcéntrico o centrado en la persona supone una ruptura no solo
con el pasado sino una separación con el derecho penal, lo cual sigue
gravitando en el delito, Lombroso utiliza la teoría de atávica como para
referirse al antepasado, se refiere a los rasgos, costumbre o genética
ancestral de la persona. Algunos postulados de la escuela positivista, el punto
de mira de la justicia penal es el delincuente y el delito es solo un síntoma
revelador de su estado peligroso, método experimental ese se rechaza o
abstracto para conceder carácter científico solo a lo que pueda inducirse de la
experiencia y de la observación, determinismo de la conducta humana consecuencia
natural de la negación del libre albedrío: la conducta humana está determinada
por factores de carácter físico-biológico, psíquico y social.
Referencias
L, R. Z. (2021). Fundamentos de criminología . En R. Z.
L, Fundamentos de criminología . San Jose : Editorial Universidad
Estatal a Distancia .

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